La onza de oro cotiza alrededor de 1.340 dólares y continúa en la zona de máximos anuales al afianzarse como valor "refugio" para los inversores por la incertidumbre que genera la desaceleración económica mundial y la guerra comercial que mantiene Estados Unidos con China.
(la rentabilidad del bono español se situó el viernes pasado en el mínimo histórico del 0,55 %), pero también en el Oro.
 
Ante el temor a la imposición de aranceles por parte de EE.UU. a México y de que alcanzaran un acuerdo comercial, el metal llegó en algunos momentos a marcar el máximo anual intradía de 1.348 dólares.
El viernes 7 de junio la onza de oro subió hasta el máximo anual durante la sesión de 1.348,31 dólares (cerró en 1.341,06 a un centavo del máximo anual de cierre de 1.341,07 dólares registrado el 19 de febrero pasado) después de ocho jornadas consecutivas al alza.
 
El director de Inversiones y Renta Variable de atl Capital, Ignacio Cantos, considera que esta reacción parece normal, pero advierte de que si la guerra comercial se recrudece y no hay acuerdos tras la reunión del G-20 de final de mes en Japón, podría haber nuevas subidas del oro.
La revalorización en las últimas semanas de las criptomonedas -el bitcóin subió un 59 % en mayo- plantea la duda de si afecta a la cotización del oro, que podría estar usándose también como cobertura para las inversiones en divisas virtuales.
los analistas desconfían de esta posibilidad porque consideran que el inversor en oro es "mucho más tradicional" y por eso busca un refugio en momentos de incertidumbre, mientras que quienes apuestan por las criptodivisas suelen tener un perfil más especulativo.