Muchos historiadores están divididos en el porqué, como se tomó la decisión de enviar el Oro del Banco de España a Moscú, además de la gestión que se hizo para que cuando Franco entrara en la caja fuerte del banco la encontrara vacía por completo, no quiero ni imaginarme la cara del General de los ejércitos españoles cuando viera que lo único que brillaba en aquella habitación era la ausencia del oro.
 
Esas decisiones sin lugar a dudas, aunque precipitadas, seguro que fueron con el motivo de preservar todo lo que pudieran y que no cayera en manos de los rebeldes.
 
Y eso fue lo que hicieron con el oro del Banco de España, enviarlo a un lugar seguro.
 
El 13 de Septiembre de 1936 el Presidente Manuel Azaña y el Ministro de Hacienda el Doctor Juan Negrín firmaron un documento por el cual se sacaría el Oro del Banco de España y lo enviarían al polvorín de Cartagena (Murcia). Pero las decisiones en una Guerra y que además va ganando tu enemigo se cambian en cada momento, siempre creyendo que lo que has decidido lo último es lo mejor.
Enviaron cuatro barcos, el Jruso, Kim, Neva y Volgores, que llenaron con 7.800 cajas de unos 75kg. cada una de oro, plata y monedas. Todo era revisado y contado con la estricta actitud rusa. 
 
Así que por lo tanto a lo largo de ese año hasta Agosto de 1938 que el gobierno de Stalin comunicó que el Oro se estaba agotando. La conclusión del asunto es que el Oro no se recuperó, pues se pagó con él unos servicios.
 
Echar la culpa a unos y a otros ahora 70 años después es muy fácil, pero hay que ponerse en la piel de aquellos que fueron traicionados por todos.