1. El uso más antiguo de los diamantes fue para pulir hachas

Se han encontrado evidencias palpables de que los chinos fabricaban hachas de rubí o de zafiro (son el mismo material, pero en diferentes colores) y como éstos son el segundo material más duro en el planeta, sólo pudieron haber sido pulidas con diamantes. Los chinos daban a estas hachas un acabado de espejo, hace ya la friolera de 4.500 años.

2. Los diamantes no son la sustancia más dura sobre la Tierra

Precisemos: un diamante es la "sustancia natural" más dura sobre la Tierra. No obstante, en 2005 un equipo de físicos comandados por Natalia Dubrovinskaia creó una sustancia llamada ADNRs (Aggregated Diamond Nanorods) ó "Hiperdiamantes", que es un 11% más duro y resistente que el diamante natural

3. La compañía comercializadora de diamantes más poderosa del mundo es "De Beers"

Se trata de una compañía monopólica que en alguna ocasión poseyó el 90% del mercado de diamantes del mundo. No vende sus diamantes a cualquier persona y ser uno de sus clientes es algo muy difícil de conseguir. Actualmente, su poderío ha disminuido un poco y controlan la venta de entre el 60 y el 75% de los diamantes en el mundo, que tampoco está mal.

4. Los diamantes no son raros

¿Difíciles de conseguir? Mucho, pero raros, no. La oferta de diamantes excede a su demanda, pero De Beers usa como estrategia crear un déficit artificial, acumulando enormes cantidades de diamantes para hacerlos más raros y que su precio suba. ¿Cuántos diamantes tiene De Beers en sus bodegas? Nadie lo sabe.

5. El diamante del tamaño de la Luna

En 2004, el astrónomo Travis Metcalfe del Centro de Astrofísica de Harvard descubrió una estrella muerta de 4.000 kilómetros de diámetro que se convirtió en diamante al contraerse después de perder toda su energía. Es decir, un enorme diamante de 10.000 millones de trillones de trillones de kilates (un 1 seguido de 34 ceros) que por desgracia se encuentra en la constelación de Centauro, a 50 años luz de la Tierra.