La demanda de oro

 
Uno de los factores que más ha variado en los últimos 50 años es la demanda de oro. En estos últimos 50 años, hemos vivido periodos estables y periodos inciertos, lo que se ha traducido en una demanda muy cambiante.
 En general podemos decir que la demanda ha sido bastante más variable que la oferta, creciendo a un ritmo medio anual del 2% desde las 1.367 toneladas de oro que se demandaban en el año 1970 a las actuales 3.350 de 2016. Los acontecimientos de los últimos años (no podemos olvidar que la situación de crisis económica de la que aún no nos hemos recuperado plenamente, se inició en el año 2008) ha hecho crecer notablemente esta oferta y son muchos los países que han aumentado sus reservas de oro.
 
 

Los países “productores” de oro

Y si seguimos analizando estos 50 años de evolución del mercado del oro, también podemos observar cómo la producción de oro se ha ido trasladando de unos países a otros. Por ejemplo, en el año 1970, la producción de oro en Sudáfrica suponía el 77% de la producción total del hemisferio occidental. Ese oro era exportado a los países europeos, especialmente a ciudades como Londres o Zurich cuyos Bancos Centrales fijaban las bases de cotización de este metal.

Sin embargo, en estos momentos, China es la mayor potencia explotadora de oro, extrayéndose de sus minas el 15% del total de la producción mundial de oro, seguido de Australia y Rusia.